Hoy desperté y no vi el sol que dibujaba sombras
y bruñía los techos de los automóviles.
Me tropeze con doscientas cuarenta y nueve
personas y ningún rostro.
Recordé que ya no soñaba por las noches
y había olvidado las fases
de la luna.
No supe definir el sonido del viento
que amontonaba las hojas
en el patio.
Caí en la cuenta de que mi vocabulario se había
reducido a
unas cincuenta palabras , sin adjetivos.
Simule reír: pero una mueca se
deshizo en mis labios
Quise llorar , y solo logre entrecerrar los ojos
Y
despavorido salte al vació, mientras desde el balcón
unas marionetas me
señalaban , atónitas.
sábado, 2 de marzo de 2013
La espera
Imagina la ruta desolada
que se expande entre tu ciudad dormida
y algún pueblo desconocido en la llanura
Construye una pequeña casa
en la inmensidad de la noche
y mira las luces que se alejan
a través de los cristales.
Sueña un hombre , tal vez tu
esperando en ella , lo que
siempre has esperado.
El sonido de la lluvia...
risas de una niñez ya perdida
resuenan desde algún sitio
tal vez inexistente.
Como si tus manos fabricaran
años de recuerdos.
Vuelve a mirar tras los cristales.
Eres solo el hombre que espera
en la llanura.
Solo entonces podrás acercarte a mi.
A ese hombre .
Volver a casa
Camino Lentamente
Deshojando las calles del crepúsculo
Las tardes arboladas de mi barrio
se estiran , se alargan como
extraños pasadizos.
Desde las ventanas se multiplican
los ojos de la noche.
A veces mi aletargada razón
me abandona y divago
en un laberinto , donde
pequeños universos , como
cajas de música , se agrupan
con sus cerraduras reciprocas.
Entonces recuerdo las notas
que soñé , de niño , en estas
mismas calles, y girando
la llave me sumerjo en mi
propia sinfonía.
SOLILOQUIO BORGEANO
En el mapa que ha grabado el derrotero
tus pasos, uno a uno han sido
establecidos.
Giras en el interior de la esfera mas perfecta
que simplifica tu destino.
De la realidad solo percibes el plano ante tus ojos.
La profundidad es un atributo de los dioses
La madeja del Tiempo Universal es inaludible
Empero, en un rincón de tu cuarto acecha
el secreto velado a tu memoria.
Giras, en el interior de la esfera , aunque sientas
que estas inmóvil con un libro abierto que no
comprenderás jamas.
Millones de siglos te preceden, y confluyen
sobre ti, sobre tu vida, modificando tus sentidos.
No tienes pasado, has nacido hoy.
Tus recuerdos en otro lugar ya tuvieron su morada.
Tu presente gira en el interior de una esfera
que se comunica con otras ,en una danza
interminable.
Mira a tus espaldas, el mundo en tres dimensiones
simultaneas, no sucesivas.
Norte , Sur, Este , Oeste ya no existen.
Tu Futuro gira en esferas que desplazan en
armónicamente en universos paralelos.
Una de ellas habrá de encontrarte.
la busqueda
La versátil luna se llevara
tu rostro, en esta noche
lejos de aquí, hasta perderte
sin sueños, sin recuerdos.
En la repetición inconclusa de
mis soledades, te juzgue inmutable
te busque eterna, pero eras como el agua ,
entre mis manos ,
dándote formas que jamas conservarías.
Así fui, ciego a tantos signos
amándote en la tormenta,
procurando ver solo el reflejo que
esperaba, amando subterráneas señales
que morían al nacer, en ti.
Creyendo en los opuestos, buscando
olvidar quien soy, para encontrarte
bajo tu piel, tal como eras.
Pero todo fue inútil. O quizás no.
Me queda la certeza de que la búsqueda
recién comienza.
Lejos de ti.
Adonde ha huido el resplandor visionario?
donde están ahora la gloria y el ensueño?
William Wordworth ( 1770-1850)
Barco de papel
El niño dobla la hoja , de un periódico de ayer
y sueña navegar hacia el infinito.
Los grandes titulares de la vida
se pierden en sus manos
que construyen armoniosamente un barco
para contemplar las estrellas.
El niño quiere escapar hacia el ocaso
olvidar las calles que lo atrapan;
a sus espaldas, la ciudad carece de
ilusiones.
El limite fulgurante del mar ,
tocando el disco pálido del sol
le trae atisbos de felicidad inusitada.
Solo debe abordar a prisa
sorteando las olas, siguiendo la marea.
Como hábil artesano coloca el niño
una moneda, tripulación extravagante
de una nave sin derrotero ni timón.
La ve alejarse y sonríe, con destellos
de mar en sus pupilas.
Niño, no vuelvas a la calle
quédate en el mar...
que la ciudad hundirá poco a poco
todos tus sueños.
donde están ahora la gloria y el ensueño?
William Wordworth ( 1770-1850)
Barco de papel
El niño dobla la hoja , de un periódico de ayer
y sueña navegar hacia el infinito.
Los grandes titulares de la vida
se pierden en sus manos
que construyen armoniosamente un barco
para contemplar las estrellas.
El niño quiere escapar hacia el ocaso
olvidar las calles que lo atrapan;
a sus espaldas, la ciudad carece de
ilusiones.
El limite fulgurante del mar ,
tocando el disco pálido del sol
le trae atisbos de felicidad inusitada.
Solo debe abordar a prisa
sorteando las olas, siguiendo la marea.
Como hábil artesano coloca el niño
una moneda, tripulación extravagante
de una nave sin derrotero ni timón.
La ve alejarse y sonríe, con destellos
de mar en sus pupilas.
Niño, no vuelvas a la calle
quédate en el mar...
que la ciudad hundirá poco a poco
todos tus sueños.
Acaso vivir sea el acto mas simple
, y lo ignoras.
Quizás las cadenas que pesan tras tus pasos
son las que diseñaste para esta danza grotesca.
Pero la llave descansa aun su sueño , en el lago,
tras las montañas
Si a veces olvidas que existen montañas, al Sur
donde el viento golpea recio desde el Pacifico
y las cumbres blanquean sin un propósito definido
y los glaciares recorren el mundo , en la ausencia.
Recuerda que tu fuiste montaña en esa tarde.
Cuando olvides el sonido de las olas, que murmuraban
secretos al frágil aleteo de gaviotas junto al lago.
y la luna no encuentre espejo para contemplar la noche.
dentro de tu alma , en perfecta soledad.
Recuerda que tu fuiste lago en esa tarde.
Tal vez hasta olvides el peso de la lluvia que hacia
besar el suelo a las amapolas, en el bosque
y no existan colores ni arco iris en tus ojos
para sondear los tesoros del otoño, como ayer
Recuerda que tu fuiste lluvia en esa tarde.
Cuando te olvides de ti mismo, lejos de casa
y tu tiempo recorra circulares movimientos
como agujas, en tus días aciagos
cuando el sol se pone sin ocasos para ver.
Recuerda que tu fuiste Eterno en esa tarde.
Quizás las cadenas que pesan tras tus pasos
son las que diseñaste para esta danza grotesca.
Pero la llave descansa aun su sueño , en el lago,
tras las montañas
Si a veces olvidas que existen montañas, al Sur
donde el viento golpea recio desde el Pacifico
y las cumbres blanquean sin un propósito definido
y los glaciares recorren el mundo , en la ausencia.
Recuerda que tu fuiste montaña en esa tarde.
Cuando olvides el sonido de las olas, que murmuraban
secretos al frágil aleteo de gaviotas junto al lago.
y la luna no encuentre espejo para contemplar la noche.
dentro de tu alma , en perfecta soledad.
Recuerda que tu fuiste lago en esa tarde.
Tal vez hasta olvides el peso de la lluvia que hacia
besar el suelo a las amapolas, en el bosque
y no existan colores ni arco iris en tus ojos
para sondear los tesoros del otoño, como ayer
Recuerda que tu fuiste lluvia en esa tarde.
Cuando te olvides de ti mismo, lejos de casa
y tu tiempo recorra circulares movimientos
como agujas, en tus días aciagos
cuando el sol se pone sin ocasos para ver.
Recuerda que tu fuiste Eterno en esa tarde.
Bariloche. 2005
Humano
Humano, demasiado humano.
esperando existir , detrás de mil palabras.
dejando huellas sobre el agua ,
tratando de expresar lo inexpresable.
Cuando digo Tiempo, sumo los instantes olvidados
sueño las vidas que no fueron,
siglos de ausencia que deja el amor
y la muerte ciñendolo todo en una noche interminable.
Cuando digo Tierra, el clamor de la selva que ame sube
a mi garganta , me abrazo a sus pies , ahogado en las cenizas
de un glorioso pasado.
Cuando digo Guerra,siento las horas del soldado en
las trincheras, horas de frío que agrietan la manos sobre el fusil
cruces de mármol volando al ras del suelo , anclas de sueños
sumergidos.
Cuando digo Amor, el tiempo solo mide tu ausencia ,
la tierra refleja ecos de tus pasos , en un clamor de ejércitos
sumiéndose en la niebla.
esperando existir , detrás de mil palabras.
dejando huellas sobre el agua ,
tratando de expresar lo inexpresable.
Cuando digo Tiempo, sumo los instantes olvidados
sueño las vidas que no fueron,
siglos de ausencia que deja el amor
y la muerte ciñendolo todo en una noche interminable.
Cuando digo Tierra, el clamor de la selva que ame sube
a mi garganta , me abrazo a sus pies , ahogado en las cenizas
de un glorioso pasado.
Cuando digo Guerra,siento las horas del soldado en
las trincheras, horas de frío que agrietan la manos sobre el fusil
cruces de mármol volando al ras del suelo , anclas de sueños
sumergidos.
Cuando digo Amor, el tiempo solo mide tu ausencia ,
la tierra refleja ecos de tus pasos , en un clamor de ejércitos
sumiéndose en la niebla.
martes, 12 de febrero de 2013
Ecos de la colonizacion.
Lo recuerdo como si hubiera sido ayer,
surcando el cosmos infinito
atravesando mares de estrellas,
soñando el absoluto.
Los veo recalar tras el crepusculo
de un planeta que exhalaba el silencio
del primer dia. Esa noche, contemplaron por
primera vez el cielo , cuajado de estrellas
y quemaron las naves.
Fue una larga noche. Sin dioses, sin hogueras.
El frio cortaba como un pedernal afilado
y en lo profundo de Altamira, las manos se tiñeron
con el color del ocaso.
El alba trajo las primeras palabras.
Tarde ya, sonaron como ecos de un glorioso pasado.
y del laberinto, las puertas estaban abiertas.
He fracasado, en brazos de la Historia dejo mis memorias
hemos olvidado la nada y el silencio.
Debo romper los espejos, mirar el sol nuevamente
sin decir : sol. Comienza el viaje, hacia ti.
Es hora de volver a nacer.
lunes, 11 de febrero de 2013
Despacio. Te contare mis sueños...
los deje guardados junto a aquella esquina
bajo el silencio de años, esperandote...
Sonrie. La misma luz en tus ojos señalan mi
camino. Duele a veces sacarlos uno a uno...
como raices , que se elevan hacia el sol.
Olvida. Tantas manos que recorrieron el instante
de tu cuerpo.
Camina a mi lado, como entonces, mientras persigo
la estela que dejan tus cabellos en el aire.
Hablame lentamente, como siempre , con la misma
voz que alegraba nuestros juegos.
Toma mi mano y suavemente, llevame al silencio de
tus pasos , muestrame el color de tus mañanas estallando
en los diez mil jardines de mi ausencia.
Pero sobre todo, quedate un poco mas , que esta noche
tu recuerdo ha vuelto a mi , cuando menos lo esperaba.
con otro nombre, otra voz , pero las mismas
esperanzas.
los deje guardados junto a aquella esquina
bajo el silencio de años, esperandote...
Sonrie. La misma luz en tus ojos señalan mi
camino. Duele a veces sacarlos uno a uno...
como raices , que se elevan hacia el sol.
Olvida. Tantas manos que recorrieron el instante
de tu cuerpo.
Camina a mi lado, como entonces, mientras persigo
la estela que dejan tus cabellos en el aire.
Hablame lentamente, como siempre , con la misma
voz que alegraba nuestros juegos.
Toma mi mano y suavemente, llevame al silencio de
tus pasos , muestrame el color de tus mañanas estallando
en los diez mil jardines de mi ausencia.
Pero sobre todo, quedate un poco mas , que esta noche
tu recuerdo ha vuelto a mi , cuando menos lo esperaba.
con otro nombre, otra voz , pero las mismas
esperanzas.
domingo, 10 de febrero de 2013
Castillos para armar.
Un loco carnaval girando para mi.
Dioses de la infancia fugitiva.
Abro mis manos sobre los empañados cristales
de la escuela, peso el tiempo que se escurre entre mis dedos.
El dolor impregna cada uno de mis sueños.
Mis ojos abarcan el espesor de las desolaciones.
Aun antes de la primer palabra, quiza antes
del primer razonamiento, el mundo se desliza
lentamente, veo al las casas reunirse junto al camino
buscando el refugio de las luces.
Y en el chispazo incongruente de la vida, jugamos
sin conocer las reglas, amamos sin conocer los limites
y morimos fuera de nuestro mundo, en la extraña penumbra
de una noche sin mareas.
Mas alla de Orion
Alli te espero. Tanto te soñe que hoy solo espero.
Pense que llegarias un domingo de otoño (por decir un dia)
diciendome: las hojas no han caido en vano.
Pero nunca llegaste.
Son las dos de la madrugada de una noche infinita
estoy muy lejos , y lo tragico es solo eso
Solo eso y no saber quien eres.
El sueño hara que no pueda encontrarte
una vez mas , en esta noche
Asi que esperame... , dentro de poco,
mas alla de Orion.
El reino Inmovil
Arboles, creciendo en mis sueños
como símbolos que se levantan
bajo un resplandor de siglos.
Me cercan ; en la noche ,
latidos de madera en el silencio.
Gigantes amasados en el fragor
del primer trueno.
Soy un extraño en un reino inmóvil.
Bajo sus copas, el tiempo muerto
contempla mi fragilidad en la penumbra.
palpando las claves , buscando una salida.
En los pálidos senderos, la húmeda presencia
de una gota, sumiéndose en el olvido
que cruje tras mis pasos.
Bosques lúgubres de mis sueños..
infinitos, sin estrellas.
En el reino inmóvil , divago con extraños
ojos. Extraviado.
Mis piernas se han perdido como raíces.
siento el musgo acumulándose en mi vientre.
Y cierro los parpados.
En el reino inmóvil.
Un amanecer sin palabras
Cada día brilla en la palma de mi mano
y
se va.
Lo
construyo delicadamente hora tras hora
subiendo
a trenes, bajando escaleras
que
luego volveré a subir, diciendo cosas
que
olvidare mañana.
Mi
rostro , mostrando las vetas del tiempo
Mi
mano, reflejo de otras manos sobre el agua.
Pero
mis ojos serán testigos
de
un amanecer sin palabras.
SUEÑO VERDE
Mis
raíces se hunden en el suelo,
en
lo profundo, la tierra y yo somos uno
en
un abrazo interminable.
Por
la noche, habitan alas sobre mí
Mientras
el viento, deshace la luna entre mis ramas.
Ellas
me cuentan al oído, extraños viajes.
Fui
semilla alguna vez.
Y
latía mi corazón inmenso, entre paredes encerrado.
Soñaba
un mundo verde; que me llamaba con todas
las
voces del rocío.
Y
llego la primavera, abriéndome de par en par
las
puertas del sol, mis primeras hojas se hicieron miles
con
su luz, hasta que el murmullo creció y creció hacia
arriba,
muy arriba.
Ya
nada tengo que temer, ninguna tempestad
podría
derribarme ahora.
Y
esta noche, he sentido el peso de mis frutos
Balanceando
mis ramas.
Yo,
era un árbol, cualquier árbol hasta hoy
en
que algo atroz ha sucedido.
Algo
que no me escucha ha venido, con extrañas voces
a
reclamar mi vida,
Y
ahora yazgo en el suelo, desangrándome
en un mar de cenizas.
EN ALTA MAR
Años
de piedra, sin poder llorar
sin
alegrías ni tristezas, detrás de mi armadura
se
congelaban mis huesos, lentamente.
Fui
niño alguna vez, aunque no estoy seguro
Algo
paso y se llevo nuestros juegos
Hacia
un lugar sin nombre, sin memoria.
Un
dolor imperceptible, fue creando capas sobre mí
Haciéndome
cada día mas duro, mas frio
Hacia
el lado oscuro del corazón
navegaron
los sueños
Inconsciente,
vague por las calles sin mirar atrás
dormido
e inmóvil, me mantuve en pie
Muy
lejos, en los confines del mar.
Ansiaría
no haber despertado en la noche
Solo.
Sin
saber adónde se han ido todos.
Sin
saber el camino de regreso.
Dejadme
dormir; un poco más
En esta noche interminable.
Que
estoy en alta mar y los faros
Se
ocultan en la niebla.
DESDE UN MUNDO EXTRAÑO
Entre
dos palabras,
esta
lo indefinido que me separa de ti.
Alejándote
cuando más te busco, pues te llamo
Desde
un mundo extraño.
Agito
mis manos, pero no me ves.
En
la misma escena; actores que se ignoran,
y con distintos guiones, dialogan sin comprenderse
jamás.
Desde
un mundo extraño,
traigo mis soles y mis calles
Mis
ropas y un pasado, a una distancia enorme
Esta
mi mano junto a tu mano.
Quisiera
abrir las puertas,
Dejarte
entrar.
O
salir de aquí, donde estoy tan solo
Hacia
el lugar en el que habitan tus sueños.
Y
no encuentro la llave, que abra esta puerta
Entre
dos mundos.
Y
construyo galerías, puentes, pasadizos, túneles,
y
paso a tu lado, y te toco, y me tocas
y
te miro, y me miras y de pronto no eras a quien buscaba
Y
te vas.
Me
he perdido tan cerca de ti.
Nunca
aprendí a ser otro. Ese que tú esperas.
De
tu lado del mundo.
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